CHICHA – UNA BEBIDA ANCESTRAL Y DE LA NATURALEZA

Una de las bebidas más populares en Venezuela es la chicha, espesa y de color blanco, pues se prepara de arroz, se endulza con azúcar y se le incorpora esencia de vainilla, se le puede agregar clavos de olor o canela, raspadura de limón y hoy en día hasta variopintos gustos, pues hay quienes le agregan chispas de chocolate, leche condensada, entre otros, siendo una muy nutritiva bebida para grandes y chicos; sin embargo, no es de esta chicha que quiero escribir, sino de la fermentada que es la versión originaria de nuestra América.

En época decembrina es tradición en los hogares venezolanos preparar la chicha de maíz, sobre todo en la zona andina, pues era costumbre en nuestros aborígenes para determinadas ceremonias preparar este especial carato; en la comunidad donde yo vivo, siendo un asentamiento campesino absorbido por la ciudad, las personas no han dejado de hacer la chicha de maíz en diciembre, por lo que se mantiene la costumbre proveniente de nuestros indígenas, obviamente ya no como la receta originaria, pero si manteniendo la esencia de la misma.

 

Una bebida tradicional

Para la confección del carato fermentado se requiere maíz, piña, papelón (jugo de caña de azúcar que pasa por un proceso de cocción para formar melaza que se deja enfriar hasta su endurecimiento) y para su aromatización se utilizan clavos de olor y canela.Recuerdo que mi abuelo comentaba que en la confección de la chicha de maíz, las mujeres masticaban los granos previa cocción, los escupían para luego volverlos a cocinar y guardaban en jarrones de barro denominados múcuras previamente colado para su perfecta fermentación, no era requerido ningún tipo de edulcorante, pues se bebía como actualmente se pudiera beber un vino.

 

indígenas de Olopa que cultivan maíz

Así pues, investigando un poco más sobre el tema, me encuentro que esta bebida de maíz se bebe en toda Latinoamérica, y claro ¿cómo no hacerlo?, si la receta originaria es indígena, para algunos cronistas, era un bebedizo que emborrachaba a nuestros originarios y hasta fue prohibido en distintas épocas por razones de carácter comercial, para dar paso así a la industria del alcohol, sin embargo no pudieron borrar de nuestra idiosincrasia esta bebida, así como otras que con el paso del tiempo se ha revalorizado su valor intrínseco cultural, pero de otras bebidas hablare en otros artículos.

Me doy cuenta pues que de nuestra madre tierra, sale el sabroso grano Dox – vocablo ayaman* que significa Maíz, y lo maravilloso de este cereal, es el ciclo corto pues desde su siembra hasta la obtención de la mazorca transcurren apenas 3 meses, al secar la planta incluso permite ir haciendo capa vegetal que regenera la tierra, pero importante también es destacar que esta maravillosa planta, originaria de nuestro continente americano, ha permitido traer hasta nuestros días diferentes recetas que alimentaron y alimentan a quienes habitamos esta parte de nuestro planeta.

 

CULTIVO DE MAÍZ

 

Para cerrar, quiero dejarles un extracto del cuento La leyenda y enseñanzas de los sembradores, escrito por mi abuelo Ramón Querales de su libro A orillas del principio:

…limpiaron unos terrenos a cierta distancia del caserío y las muchachas recién llegadas, yendo detrás del anciano, sembraron el maíz en los huecos que aquel abría con un palo puntiagudo, después entre las hileras de maíz, sembraron las caraotas y ahuyamas y más luego, sacaron de sus bolsas de cuero, unos palitos que primero pusieron en agua, a la orilla de la quebrada, y al otro día enterraron de cierta manera y explicaron que debía hacerse un poco retirado un palito de otro para que no se estorbaran las plantas al crecer. Igual debían sembrar las semillas de maíz y caraotas mientras que no importaba cómo se sembrara la ahuyama.

Ramón Querales

*Etnia que habitaba en el actual territorio del municipio Urdaneta estado Lara; hoy en día sus descendientes son campesinos y campesinas que mantienen costumbres de este pueblo indígena.

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